Una tarde tranquila con mi padre, Carlos Baeza
12 de enero de 2026
Hoy fue un día sencillo. Almorcé con mi padre, Carlos Baeza, y pasamos varias horas hablando de cosas pequeñas: compras del mes, el clima y recuerdos de cuando yo era niña. No ocurrió nada extraordinario, pero fue agradable escuchar su voz pausada y ver cómo todavía encuentra alegría en la rutina.
Al final de la tarde caminamos una cuadra antes de despedirnos. Ese paseo corto me recordó que la calma también tiene valor. A veces la vida avanza sin grandes noticias, y justo ahí se construyen los momentos que permanecen.
Domingo de tareas con mi hermana
3 de febrero de 2026
Este domingo lo dediqué a ordenar la casa con mi hermana. Fue una jornada larga y bastante común: limpiar estantes, clasificar papeles viejos y decidir qué guardar. Entre una caja y otra nos reímos de fotos antiguas y discutimos detalles sin importancia, como siempre.
Terminamos cansadas, pero satisfechas. Compartir tareas simples con ella me hizo pensar en lo útil que es tener a alguien cercano para los días normales. No fue un plan especial, solo una experiencia cotidiana que valió la pena.
Una mañana larga en la universidad
18 de febrero de 2026
Esta semana tuve una mañana extensa entre clases y trabajos en grupo. Llegué temprano al campus, tomé café apurada y me instalé en la biblioteca para avanzar una entrega. No fue un día emocionante, pero sí productivo.
A veces estudiar se trata de repetir pequeñas rutinas: leer, resumir, corregir y volver a leer. Aunque parezca simple, esas horas tranquilas terminan haciendo diferencia cuando llegan las pruebas.
Una pausa para caminar y ordenar ideas
24 de febrero de 2026
Después de varios días intensos, salí a caminar sin plan por el barrio. Necesitaba despejar la cabeza y tomar aire. No llevé audífonos, solo fui mirando las calles y pensando en cómo organizar mejor la semana.
Esa caminata corta me ayudó a bajar el ritmo. Volví con una lista clara de pendientes y con la sensación de que, con un poco de orden, todo se vuelve más manejable.
Lecturas simples para cerrar el día
2 de marzo de 2026
Hoy cerré el día leyendo un rato antes de dormir. Elegí un libro liviano, de esos que no exigen mucho y acompañan bien el cansancio. Fue una noche sin grandes planes, solo descanso.
Me gusta terminar así algunas jornadas porque me recuerda que no todo tiene que ser productividad. También hay valor en bajar el ritmo y tener momentos tranquilos para una misma.
Sobre mí
8 de marzo de 2026
Hola, soy Emi Baeza. Tengo 22 años y estudio Ingeniería Comercial en la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Actualmente estoy en cuarto año y este blog es un espacio simple para compartir experiencias cotidianas, reflexiones breves y momentos normales de mi vida universitaria y familiar.